Hay plantas que son, en sí mismas, un espectáculo por múltiples motivos. Ya sea por la forma de sus hojas, por sus colores o, simplemente, por su porte. Si hay una planta que reúne todos esos atractivos es esta singular oreja de elefante de coloración negra. Y, por si fuera poco, hay un motivo más para disfrutar de ella. Y no es otro que saber que los cuidados de la Alocasia black son más que sencillos. Un cultivo, eso sí, muy específico que nos reportará el inmenso placer de poder verla en plenitud.
Los cuidados de la alocasia black deben centrarse, fundamentalmente, en recrear algunas de las condiciones de su lugar de origen. Hablamos de una planta procedente del sureste asiático. Y, siendo más concretos, de los humedales y zonas encharcadas de esta zona del continente. Es precisamente este aspecto, su ambiente rico en agua, el que marca un desarrollo espectacular de la planta. Y es que la colocasia esculenta puede llegar a alcanzar, en la naturaleza, los cinco metros de altura.
Que nadie se asuste. Aun siguiendo al pie de la letra los cuidados de la alocasia black , no conseguiremos en interior un desarrollo tan espectacular. Disfrutándola como parte de nuestras plantas de interior, alcanzará un modesto y espectacular medio metro de altura. Pero no nos confundamos: que no alcance esas dimensiones no implica renunciar a su explosivo crecimiento, marcado por sus espectaculares hojas prácticamente negras.
- LUZ Y HUMEDAD, LOS IMPRESCINDIBLES ENTRE TODOS LOS CUIDADOS DE LA ALOCASIA BLACK
- Principales cuidados de la Alocasia black
- 1. Luz, un aspecto vital
- 2. Humedad, el más importante de los cuidados de la Alocasia black
- 3. Temperatura, un aspecto a vigilar
- 4. Riego, constante y abundante
- 5. Abonado, un imprescindible en los cuidados de la Alocasia black
- 6. Trasplante, una tarea para realizar cada dos años
LUZ Y HUMEDAD, LOS IMPRESCINDIBLES ENTRE TODOS LOS CUIDADOS DE LA ALOCASIA BLACK
Antes de entrar en detalle sobre los cuidados de la Alocasia black, es imprescindible saber algo. Sus hojas es lo que hace que sea prácticamente imposible no enamorarse de esta planta. Y, en realidad, es como si la naturaleza lo hubiera previsto. Las abundantes hojas de esta variedad de colocasia tienen forma de corazón. Pero no es su única singularidad: su tacto es aterciopelado. Algo que se traduce, en aspecto, en un ligero halo blanquecino que contrasta con la coloración de sus hojas. Es precisamente este aspecto lo que hace que también se denomine kona coffee, ya que pueden ser de color marrón intenso; y orejas de elefante negras.


