Descripción
Salvia Leucantha en maceta de 3 litros Salvia leucantha Da una primera floración al final de la primavera, pero la principal es la de otoño. Las flores son blanco y amatista. Son una fuente de néctar para abejas y mariposas. En origen las flores son blancas, en dúo con el color amatista (salvia amatista es otro de sus nombres comunes) que mantienen el color incluso cuando se han secado. Tiene follaje perenne que resiste mejor la sequía que otras salvias. Se considera de bajo riego y no exige casi mantenimiento. Las matas son densas y redondeadas y pueden superar el metro de altura y extensión, por lo tanto precisan bastante espacio. El follaje surge a lo largo de finos tallos cubiertos de un vello blanquecino; las hojas son estrechas y acabadas en punta, aromáticas y de color verde agrisado. Es perenne, pero según la dureza del clima (heladas o sequía) puede perder el follaje. Cultivo y cuidados Lo ideal es cultivarla a pleno sol para que florezca con generosidad; en sombra parcial tiende a dar menos flores. Es una todoterreno, a condición de que el sustrato sea ligero y el drenaje esté asegurado. Agradece los riegos regulares y moderados, dejando que el sustrato se seque entremedias; en invierno si se hiela conviene cortar las ramas al ras pero dejarlas acolchando las plantas. Al final del invierno se debe eliminar toda la parte aérea a unos 10 cm del suelo para que rebrote con fuerza, y a continuación aportar abono orgánico. No suele sufrir plagas u hongos.


