Este Philodendro es originario de zonas tropicales de América. Lejos de climas tropicales, se utiliza popularmente como planta de interior. Es extremadamente fácil de cuidar, sus hojas son acorazonadas terminadas en punta, al inicio de su crecimiento son de color bronce que rapidamente cambian a color verde. Sus hojas crecen a ambos lados de los tallos, pueden medir de cinco a diez centímetros de largo. Sus tallos pueden llegar a medir hasta un metro veinte centímetros.
Puede utilizarse como planta colgante, o trepadora proporcionándole un tutor para que pueda enroscarse a el. Puede llegar a trepar mas de un metro de altura. Situarla cerca de la ventana donde reciba buena iluminación, puede tolerar situaciones más umbrías, pero no exposiciones a sol directo, ya que este quemaría sus hojas.
Mantener el suelo ligeramente húmedo durante la primavera y el verano, en invierno dejar que el sustrato se seque entre riegos, el exceso de agua puede provocar hojas amarillas. Prefiere un ambiente húmedo, pulverizar las hojas y si es posible colocar la maceta sobre grava húmeda para proporcionarle humedad, puede tolerar ambientes secos. No le gusta el frió, en climas con inviernos fríos debe cultivarse en interior. Necesita un sustrato rico en nutrientes con buen drenaje.


