CARACTERÍSTICAS DE LA CLIVIA
La clivia es una planta perenne y resistente. Se trata de una planta originaria de Sudáfrica que pertenece a la familia Amaryllidaceae. Es una planta conocida por sus hojas verde oscuro y sus brillantes flores, que suelen aparecer a finales del invierno o principios de la primavera.
Las flores de la clivia cuentan con diferentes tonos desde el naranja brillante hasta el rojo, y hay variedades con flores amarillas o incluso multicolores. Cada flor puede tener hasta 18 o 20 pétalos.
CUIDADOS DE LA CLIVIA
La clivia es una planta resistente que necesita bastante luz y otros cuidados para mantenerse en buenas condiciones. Te enseñamos algunos de los más importantes:
Riego
La clivia es una planta que hay que no hay que regar hasta febrero, cuando salen las flores. A partir de este momento, se recomienda aumentar los riegos; sobre todo en verano, con el calor. En otoño, se irá disminuyendo la aportación de agua hasta suspenderlo en invierno.
Sol o sombra
La clivia es una planta que necesita luz indirecta, ya que de lo contrario los rayos del sol podrían quemar las hojas. También hay que tener en cuenta que en invierno la calefacción puede perjudicar esta planta, por lo que es preferible añadirla en una zona más fresca.
Abono
Para mantener una buena floración, hay que usar un abono adecuado y correcto durante todo el año. Un abono líquido puede ser la mejor alternativa para que florezcan la planta. ¿Cuándo hacerlo? En primavera y verano es el periodo de crecimiento de la clivia. Hay que abonar durante esta época al menos una vez al mes.
Durante los meses de otoño e invierno, la clivia entra en un periodo de descanso y no necesita ser abonada.
Temperatura
La clivia es una planta que prefiere temperaturas moderadas. Durante el periodo de crecimiento, debe estar entre los 15ºC y 25ºC. Es importante proteger esta planta de las altas temperaturas. También se recomienda proteger la planta de las corrientes de aire frío y los cambios muy bruscos de temperatura.

